Dice el maestro Antonio Lobo Antunes que hace muchos años...cuando era doctor en un hospital de Portugal, se encariñó con José Francisco, un pequeño de cuatro años que sufría de cáncer.
Cuando el niño murió, llegó a buscarlo un hombre de su familia que lo envolvió en una sábana blanca y se lo llevó. Lobo Antunes vio al niño partir envuelto y miró el vaivén de un pie que se balanceaba al ritmo de los pasos del familiar que llevaba su cuerpo sin vida.
"He escrito para ese pie toda la vida...escribimos para los pies de los muertos que se van, para que así sigan vivos...".
Tipeó esto con tristeza pensando en los pies que se van...
Y una secreta e imperecedera alegría me invade cuando miro mi iphone y espero que llames tu, compañera amada y herida, y en la pantallita me sonría tu carita feliz, bronceada como en mis sueños...
viernes, 17 de julio de 2009
martes, 14 de julio de 2009
miércoles, 8 de julio de 2009
Noche 1002
Entonces lo único que hacia era recordarla. Y construyó un sauce con escenas. Con su gestos, con sus ideas, con su gusto, con sus colores favoritos y sus cefaleas.
Y le leyó un poema
"No eres
lo que yo siento de ti
No eres
lo que me está palpitando
con la sangre mía en las venas,
sin ser yo"
y lagrimeó con una canción
Y le leyó un poema
"No eres
lo que yo siento de ti
No eres
lo que me está palpitando
con la sangre mía en las venas,
sin ser yo"
y lagrimeó con una canción
domingo, 5 de julio de 2009
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